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sábado, 6 de septiembre de 2008

La tortilla española: una vianda extremeña para el mundo

La tortilla de patatas nació en Villanueva de la Serena (Origen situado en la primera Guerra Carlista)
El primer documento de la elaboración del manjar data de finales del siglo XVIII en esta localidad, asegura el científico del CSIC Javier López Linage.

Sí, ha leído usted bien. La única, la irrepetible, la españolísima tortilla de patatas tiene su origen en Extremadura. Así lo asegura el experto Javier López Linage en un artículo que se publica en la páginas de opinión de este mismo ejemplar de HOY.
No es una opinión cualquiera, se trata nada menos que un científico titular del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC. Bajo estas siglas se esconde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que depende directamente del Gobierno de España. Además, López Linage es doctor en Filosofía y ha editado numerosos libros de investigación, alguno de ellos sobre la papa.
Su próximo trabajo formará parte de una publicación del Ministerio de Medio Rural, Medio Ambiente y Medio Marino sobre la historia española de la patata, una reedición de algo que escribió hace dos décadas.
En él cuenta algo que adelanta hoy: según las fuentes documentales que ha encontrado, el origen conceptual de la famosa tortilla de patatas está en Villanueva de la Serena, hacia finales del siglo XVIII.
«Resulta curioso, cuando edité el libro por primera vez ya había visto ese documento, pero hasta que no he revisado mis papeles no he sido capaz de comprender el alcance real de lo que allí se decía», afirma.
Alimento barato
Como actores principales, coloca a dos hacendados, Joseph de Tena Godoy y Malfeyto y el marqués de Robledo. Como muchos ilustrados, buscaban un alimento nutritivo y barato que aliviara las numerosas hambrunas que asolaban Europa a finales del XVIII.
En este sentido, inventaron una especie de ‘tortitas’. La mayor novedad estaba en que se pasaba por la sartén en vez de hornearse. Aunque López Linage habla de «origen conceptual», lo cierto es que se trata prácticamente de lo mismo. Hasta lleva huevos.
Esta teoría retrasa al menos dos décadas el nacimiento del manjar. Hasta ahora éste se situaba en Navarra. La tradición, o más bien la leyenda, establece que la creó el general Tomás de Zumalacárregui durante el sitio de Bilbao en la Primera Guerra Carlista. Buscaba un alimento nutritivo y barato para sus tropas. Más bien, el mérito sería para la avispada campesina a la que el militar realizó el encargo.
Se trata de un mito con muy poco fundamento. Este sitio tuvo lugar en torno a 1835, y la primera referencia escrita sobre la tortilla, hasta el descubrimiento de López Linage, era de 1817. La que habla de Villanueva data de 1798, pero ¿de dónde sale? Por el momento, López Linage prefiere mantenerla en el anonimato.
Lo que sí adelanta, en declaraciones a HOY, es que no existe la posibilidad de que alguien pueda poner en duda su autenticidad o antigüedad, puesto que fue publicado entonces, y no ha estado escondido en un cajón.
Un largo, largo camino
Retrocedamos un poco en el tiempo. Sabido es por todo el mundo que la patata no fue conocida en Europa hasta que los primeros conquistadores españoles la trajeron de América. Pero a diferencia de otros productos como el tabaco o el cacao, no fue ni mucho menos un éxito. Cuentan las crónicas que llegó más como un artículo exótico que como un alimento nutritivo. López Linage comenta que fueron muchas las visicitudes que atravesó este producto antes de hacerse un hueco en la mesa de los españoles. Fue un camino muy largo el que tuvo que recorrer.
Por ejemplo, había un problema de tipo botánico y de adaptación de las semillas al clima y a las condiciones de las tierras españolas. Asimismo, también tuvo al principio cierta mala fama, puesto que pertenece a la familia de las solanáceas. Finalmente, también había dificultades para su cultivo con los propietarios de la tierra.
Este experto cuenta que a comienzos del XVII ya se vendían papas en la Plaza Mayor de Madrid, pero «desde el punto vista culinario no se sabía muy bien qué hacer con ellas».
Otras fuentes también constatan los duros comienzos de este producto en España. Una curiosa historia cuenta que los primeros años después de su llegada sólo se cultivaba en el huerto de un hospital de Sevilla, para dar de comer a los allí convalecientes. Poco a poco se fue extendiendo por el país, pero con más reparos que otra cosa. El cultivo no se popularizó realmente hasta finales del XVIII. Incluso, no faltó quien la llegó a considerar una planta venenosa.
Útil
Era considerada una solución alimenticia poco valorada culinariamente, pero útil para paliar las terribles hambrunas de la época. Sin embargo, el siglo XIX es el que contempló los ensayos más serios de hacer atractiva la patata para paliar las frecuentes hambrunas de la época.
De hecho, este científico puede afirmar sin ningún tipo de duda que «la patata ha salvado del hambre a mucha gente, y además ha propiciado el nacimiento de grandes platos». Hace especial hincapié en la patata cocida, «que pierde mucho en relación con otros medios de preparación, como la asada, pero que tiene la virtud de ‘llenar’ mucho».
La casualidad ha querido que la tortilla de patatas naciera precisamente en la región que más contribuyó a su llegada a España. Es de sobra conocido como la gran mayoría de los primeros grandes conquistadores procedían de Extremadura.
Sin embargo, no existe por ello ninguna vinculación especial. «Cuando nace la tortilla de patata, no había un cultivo generalizado en la región ni mucho menos en ese momento», asegura López Linage.
Así pues, la historia de la papa es en España más corta de lo que la gente piensa. Y mucho más reciente todavía es la popularidad con la que ahora cuentan. «Durante muchos años se tomó fundamentalmente cocida, acompañando a otros alimentos. Las patatas fritas, entendidas como snacks y que tan populares son ahora, aparecieron hace muy poco. Las primeras referencias que yo tengo en España son de las cervecerías de Madrid, que a finales de los años 20 ofertaban ‘virutas fritas de patata’, algo parecido a las actuales patatas de esas onduladas», afirma este investigador.
Un mundo de patata
Memoria gastronómica aparte, la también conocida como ‘tortilla española’ es, junto con la paella, la mejor embajadora de la cocina patria. Pero no sólo eso. Cómo imaginar una tarde en el campo, una ‘merendola’ con los amigos, una visita a la madre, sin probar ese exquisito sabor.
Incluso, uno de los platos estrella del gran Ferrán Adrià –el gurú de la gastronomía moderna– es la deconstrucción de este manjar. Una reciente encuesta de Coca-Cola le sitúa como el plato preferido de los españoles.
O como dice López Linage, «la tortilla de patatas cohesiona más España que muchos artículos de la Constitución».

El chorizo patatero, otro plato de procedencia extremeña

En los documentos estudiados por Javier López Linage se hace mención a otro alimento que también tiene un origen extremeño y que también tiene por protagonista al tubérculo: la morcilla o chorizo patatero, también conocida simplemente como patatera.
La elaboración era muy sencilla. A la hora de hacer la matanza, se mezclaba la carne de cerdo con patata, ajo, sal y pimentón.
Con ello se conseguía que la carne del animal diera más de sí, con los mismo kilos se podía hacer más chorizo.
Se trata de un plato de enormes connotaciones sentimentales, puesto que se extendió al norte de España con los movimiento de los extremeños emigrantes a mediados del siglo pasado.
Una de sus notas más características es que se puede comer untada en pan, como si de una sobrasada se tratara.
Muchos más conocidos son otros platos extremeños, aunque no esté tan claro que hayan nacido aquí, como las migas, la caldereta, la chanfaina o el cochifrito.

jueves, 29 de mayo de 2008

Productos típicos de las Hurdes

La Miel
La miel es un producto elaborado por las abejas a base del néctar de flores mediante la combinación adecuada de condensación, amasado y adición de fermentos, que posteriormente las abejas depositan en las celdillas de sus panales como alimento en reserva.
Características
La miel es una de los pocos alimentos no contaminados por los desechos industriales del mundo moderno, ya que las abejas actúan como un verdadero filtro viviente. Recién extraída de los panales es fluida, con una densidad de entre 1.4 y 1.5 según su grado de madurez. Con el tiempo cristaliza o granula: se torna compacta y dura adquiriendo un color blanquecino - amarillento. Cristaliza entre 10 y 20ºC, sobre 27ºC no cristaliza, como tampoco lo hace con una temperatura constante muy baja. La cristalización de la miel es un proceso natural y representa una garantía de madurez y pureza.
Color
El color de la miel puede ser tan claro como el agua, o pasar por los distintos matices del amarillo al pardo, hasta el castaño, y aún cerca del negro, esto se debe únicamente a las fuentes naturales donde acuden las abejas en busca de sustento.
Historia
Las abejas, además de excelentes arquitectas, podrían considerarse las mejores y más sabias alquimistas de la naturaleza. Al fin y al cabo, su invento, la miel, ha sido utilizado como alimento en todas las épocas y culturas de la humanidad, y desde siempre se han conocido sus cualidades nutritivas y medicinales. Los griegos encontraron en ella propiedades antisépticas, calmantes, tonificantes, diuréticas y laxantes. Incluso en la cultura egipcia formaba parte de los elementos rituales utilizados para la momificación, además de que se le incluía entre los alimentos que el difunto llevaba para no pasar hambre durante su viaje hasta el más allá.
Composición
Clasificada en el grupo de los alimentos hidrocarbonados, es decir, los que están formados por hidrógeno, carbono y oxígeno, elementos que proporcionan calorías al organismo, lo que se traduce en energía.
En la composición de la miel participan más de 70 sustancias diferentes, de acuerdo a la variedad, que depende del tipo y la cantidad de flores libadas por las abejas, el tipo de colmena y las condiciones climáticas y regionales.
· Un 60 a 80% de la miel está compuesto por monosacáridos, azúcares simples que el organismo asimila directamente.
1,7% de sacarosa.
4,8% de dextrina.
0,2% de gomas naturales, las cuales, junto a la dextrina, impiden que la miel cristalice.
0,8% de materias nitrogenadas proteínas y aminoácidos, entre otras.
2,8% de materias no azucaradas.
20% de agua, si esta proporción es mayor, se acelera el proceso de deterioro de vitaminas y enzimas.
0,3% de ácidos orgánicos, entre otros, ácido cítrico, láctico, fórmico y fosfórico.
La miel contiene minerales como el potasio y el fósforo, este último elemento es muy importante para la metabolización de los hidratos de carbono.
Oligoelementos, como; aluminio, cadmio, silicio, boro, titanio, plomo, níquel, cinc, litio, estaño, cromo y radio.
Pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B y C.
Enzimas tanto vegetales como animales (provenientes del polen de las flores y de las mismas abejas), que son las encargadas de facilitar que el organismo asimile fácilmente los azúcares sin causar problemas digestivos.
Inhibinas, las cuales aportan su acción antibiótica y, actuando conjuntamente con los monosacáridos y la acetilcolina la cual, además, favorece la irrigación sanguínea aportan a la miel una acción curativa sobre heridas. Una de las razones por las que se debe evitar someter a la miel a altas temperaturas es que las inhibinas se destruyen por acción de la luz y el calor.
Variedades por origen botánico
Mieles multiflorales
Son aquellas en las que en su composición no destaca la presencia de un polen sobre otros. Se obtienen en valles y praderas. Sabor suave.
Mieles monoflorales
En la composición de estas mieles predomina el polen de una flor aunque ello no excluye la presencia de otros. Reciben el nombre de la flor predominante en su composición, las principales mieles monoflorales son las siguientes: Acacia, Ajedrea, Alforfón, Algodonero, Azahar, Brezo, Castaño, Col, Colza, Encina, Espino Blanco, Espliego, Espliego híbrido, Eucalipto, Miel de Lavanda, Mejorana, Naranjo, Pino, Trébol blanco, Romero, Tilo, Tomillo,...
Propiedades
La miel además de por su sabor y calidad, también es muy utilizada debido a sus propiedades medicinales y cosméticas, la miel puede utilizarse de muy diversas formas.
Posee propiedades cicatrizantes y humectantes que la convierten en el ingrediente número uno de cremas y ungüentos para la piel.
La miel es utilizada en centenares de remedios caseros y en caso de irritación en la garganta producida bien sea por gripe, inflamación o lesión o ulceraciones en la boca, igualmente, en casos de tos, la miel tiene un efecto expectorante y antitusígeno.
Su consumo tiene efectos positivos a nivel del corazón, ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario. Igualmente, por ser rica en minerales y oligoelementos, influye sobre las enfermedades reumáticas. Estimula el metabolismo hepático, por lo cual tiene un efecto desintoxicante en todo el organismo, y es un extraordinario reconstituyente.
Uso Farmacológico
La miel como remedio terapéutico fue descubierta por nuestros antepasados, desde hace mucho tiempo se conocen, entre otras, sus propiedades antisépticas, dietéticas, edulcorantes, tonificantes, calmantes, laxantes y diuréticas.
Algunos de los usos farmacéuticos de la miel son:
Tratamiento de heridas
Afecciones cutáneas y cosmética
Afecciones de las vías respiratorias superiores
Afecciones pulmonares
Afecciones cardíacas
Afecciones del tracto gastrointestinal
Afecciones hepáticas
Afecciones renales
Alteraciones del sistema nervioso
Enfermedades de los ojos
Acción sobre los agentes nocivos externos

miércoles, 7 de mayo de 2008

Cerezas y Picotas: rojo pasión y sabor

La Cereza y la picota, que ahora están en su mejor momento, son una gran fuente de vitaminas A y C. Esta fruta de temporada es también una aliada de la belleza: hidrata y suaviza la piel, y potencia el bronceado por su contenido en carotenos.
Cuenta una leyenda serbia que bajo la sombra de los cerezos bailan las Wildas, unas pequeñas hadas que habitan en nubes, bosques y montañas. Para los japoneses, la flor del cerezo es símbolo de pureza, belleza y felicidad; y llevada por el viento, representa la muerte ideal. Son muchas las historias que rodean a este árbol de la familia de las Rosáceas, cuyo suculento fruto hace su aparición en los mostradores de los mercados con los últimos coletazos de la primavera. Ahora podemos disfrutar de todas las propiedades de la cereza en su estado más fresco, sin perder ninguna de sus propiedades.Se pueden distinguir tres variedades de cerezas: la dulce, la ácida –o guinda, empleada en la elaboración de conservas– y la variedad Duke, que es una mezcla de ambas. En España destaca la picota, o cereza sin rabito, que se cultiva en el Valle del Jerte, en Extremadura, donde se obtiene la mayor cosecha de cerezas de nuestro país. Entre las picotas, también hay subgrupos, como las ‘Ambrunés’, ‘Pico Negro’, ‘Pico Limón Negro’ y ‘Pico Colorado’.Todas estas variedades proporcionan vitamina A y vitamina C, además de fibra, potasio y flavonoides –un excelente antioxidante–. Las cerezas son ricas en caroteno –provitamina A–, hierro, magnesio, cobre y zinc. Su proporción de calcio y fósforo está muy equilibrada, es una fruta pobre en grasa, sodio y colesterol, además de ser escasamente calórica, lo que la convierte en un tentempié ideal para quienes quieran guardar la línea.Un 85% de la composición de la cereza es agua. La pulpa es de color rojizo –cambiante según la variedad–, crujiente, firme y de sabor ligeramente ácido. Una acidez que disminuye cuando la fruta está más madura y es más rica en azúcar.Cuando alcanza el periodo de maduración es depurativa, alcalinizante y recomendable muy especialmente para las personas que padecen de artritis y reúma. Una cura de cerezas es una de las mejores limpiezas que se le pueden hacer a nuestro organismo de cara al verano. Y debido a su contenido en fibra y poder laxante, se aconseja también su consumo a quienes sufren de estreñimiento.
El final de la primavera y el verano es la mejor época para disfrutar de todas las propiedades de esta deliciosa fruta.
Aliada de tu belleza
Además de mejorar tu piel, el consumo de cerezas también puede ayudar a reducir la celulitis –protege y refuerza los vasos sanguíneos– y a adelgazar, por su efecto saciante. Además, es buena para eliminar líquidos retenidos.Para disfrutar de todo su sabor es mejor consumir las cerezas frescas, pero nunca demasiado frías. Si se guardan en la nevera es conveniente no amontonarlas ni mantenerlas en su interior durante más de tres días. En verano, la cereza es una excelente opción para consumir fruta no solamente en el postre sino en cualquier momento del día. Por último, una advertencia: para que las degusten los niños menores de cinco años conviene separarles la carne del hueso para evitar atragantamientos.

La cereza del Valle del Jerte es una de las más consumidas en España y fuera de nuestras fronteras

José Fernández García. Presidente del Consejo Regulador Denominación de Origen Cereza del Jerte
El 2 de junio de 1352 una comitiva de emisarios del Rey de Navarra que se dirigía a Sevilla se detuvo e hizo noche en Cabezuela del Valle, uno de los pueblos de la comarca del Valle del Jerte, en el norte de Cáceres. Los ilustres caballeros, que en cada zona iban alimentándose de los productos más característicos, degustaron aquí truchas y cerezas, lo que indica que, ya entonces, la cereza era un producto con la calidad suficiente para ofrecerlo a viajeros tan distinguidos. Nuestra Denominación de Origen Protegida nace con el objetivo de dar a nuestro producto un reconocimiento oficial de su calidad, así como diferenciar nuestra cereza de la procedente de otras zonas de España y de otros países. El cultivo en la zona es el resultado de un largo proceso de selección por clonación a partir de dos estirpes locales de P. Avium, de fruto rojo y fruto negro, y de sus cruzamientos sucesivos.Los frutos obtenidos pertenecen en su mayor parte al grupo de las picotas, o cerezas que físicamente tienen como diferencia esencial la de desprender de forma natural el pedúnculo en el momento de la recolección, sin que ello suponga una merma de la calidad o reste resistencia a la vida útil del producto. La coloración exterior es rojiza, más o menos intensa dependiendo de las variedades. Las pulpas, muy firmes y crujientes, presentan también color rojo y jugo rojizo.A este grupo, que representa más de las 3/4 partes de la cosecha local, pertenecen las variedades ‘Ambrunés’, ‘Pico Negro’, ‘Pico Limón Negro’ y ‘Pico Colorado’. Además, la Denominación de Origen certifica también, por sus destacados atributos, una variedad de cerezas llamada ‘Navalinda’.La recolección se realiza siempre por métodos tradicionales: a mano y fruto por fruto, para evitar daños. Las cerezas deben presentar un desarrollo apropiado y un grado de maduración que asegure la presencia y el mantenimiento de las cualidades gustativas características de cada variedad.Las cerezas del Valle del Jerte son unas de las más apreciadas y consumidas en España y fuera de nuestras fronteras. En 2003, el 60% de la producción fue a parar al mercado nacional y el 40% restante a la exportación, donde Alemania y Reino Unido fueron los principales mercados de destino.